Pablo García: “Siento mucho orgullo por lo que he conseguido en el club”

El ex jugador del Coviran Granada analiza su paso por el club un año después de su retirada. “Ver mi camiseta colgada en el Palacio junto a la de mi amigo Jesús Fernández es todo un orgullo”

“Me llevo muchos amigos gracias al baloncesto, es una de las cosas más importantes de este deporte”. Como del mejor cuento para niños se tratase, Pablo García hace un repaso de su trayectoria en el Coviran Granada, del que se despidió la temporada pasada tras una decisión conjunta con su amigo Jesús Fernández. Ambos han conseguido algo único en la historia del club, tener su camiseta colgada en el Palacio de Deportes. Pero no solo es eso, si no el reconocimiento por parte de todas las personas, jugadores, entrenadores, directivos y afición, que componen el club.

Pablo García llegó al club en 2012, cuando la Fundación CB Granada comenzó su andadura en Primera Nacional. Tras un año impecable, con 200-300 personas en el Veleta, consiguieron el ascenso a Liga EBA, en la que pasaron dos temporadas que concluyó con el segundo ascenso en Albacete. En LEB Plata disputó dos temporadas con el conjunto rojinegro hasta despedirse en la 2016/17 sin el ascenso a la segunda categoría.

LA LLAMADA DE PABLO PIN

“Todo comenzó en el verano de 2012. Pablo Pin me llamó y la verdad es que fue fácil convencernos. El nos dijo que iban a sacar un nuevo equipo, con gente de la cantera y entrenado por él, pero no sabía a donde iba a llegar el proyecto”, comenta Pablo García. A pesar de las dudas, el que era capitán del Coviran Granada aceptó la oferta en la misma llamada, “no tuve ninguna duda, vi un proyecto súper atractivo porque era muy altruista”.

PRIMERA TEMPORADA EN PRIMERA NACIONAL

En el primer año del club lograron el primer ascenso. Fue en Baza, pero en Huelva sufrieron uno de los momentos más históricos del club. El cuadro rojinegro viajaba a Huelva después de ganar por 27 la ida, pero allí el guion cambió y los onubenses llegaron a ir ganando de 30 puntos a falta de dos minutos. Finalmente, los de Pablo Pin se recompusieron y consiguieron la victoria. “Mentalmente fue destructor, acabamos el partido muertos física y mentalmente, no nos lo creíamos”, afirma Pablo García. “Acabamos muy desgastados pero fue súper emocionante”, finaliza.

El exjugador cuenta entre risas que “ese día tenía un examen por la mañana, jugábamos por la tarde y tenía la espalda muy tocada”. Para que el base pudiese ir al encuentro, Oscar Fernández-Arenas se quedó en Granada y fueron ambos en el coche del presidente, “tuve que ir todo el viaje tumbado en el asiento del copiloto sin poder hacer nada”.

ASCENSO EN BAZA Y DOS TEMPORADAS EN LIGA EBA

Tras lograr el ascenso en Baza, la Fundación CB Granada afrontaba su segunda temporada en la Liga EBA. “Las expectativas que teníamos era estar lo más alto posible”, declara Pablo García. Los granadinos se quedaron a un triunfo de entrar en el Play-Off de ascenso, después de “un buen año” en el que las sensaciones fueron “muy buenas”.

Sin embargo, el equipo se reforzó con jugadores de la talla de Jorge Fernández, ‘Didi’ García, Berni Castillo y dos jugadores “importantes para nosotros” como fueron Jesús Fernández y Nacho Ordín. “Jesús dominó la liga de una manera asombrosa por su calidad y por su persona” ratifica Pablo García. “Entra al vestuario como uno más ya que él no quería tener un trato especial, fue todo muy natural”, continúa.

Un año complicado en el que consiguen la clasificación para la Fase Final de Albacete. “Vamos a competir sin la necesidad ni el objetivo de subir. Allí somos un equipo muy competitivo, conseguimos ganar los tres partido y el ascenso a LEB Plata” añade García. “Cada vez que veo las imágenes se me ponen la piel de gallina, fue increíble y un momento brutal, tengo la escena en la mente”, finaliza.

Pablo García se quiso acordar de Pablo Pin tras repasar el ascenso a LEB Plata: “el día del ascenso, Pablo Pin no cabe de orgullo. Realmente, no sé si el club le ha dado más a Pablo que Pablo al club. Los dos son una unión que es insuperable. Pablo Pin tenía dentro un baloncesto que no había tenido la oportunidad de sacar y el club tenía una persona dentro que no había sido capaz de encontrar. La coincidencia que los ha llevado hasta donde estábamos, a LEB Oro”.

Además, el exjugador rojinegro afirma que ascendió a LEB Plata con “un grupo de amigos”. “Jesús Fernández es un amigo. No era un equipo normal de Liga EBA ya que no cobrábamos, pero ahí estábamos nosotros representando a Granada, unos valores, con un pabellón Veleta lleno, que es inolvidable. Nos lo merecíamos y el baloncesto nos dio eso”, concluye García.

TRAYECTORIA EN LEB PLATA

Con solo tres años de vida, el Fundación CB Granada llegó a la LEB Plata, a la tercera categoría nacional. Pablo García lo recuerda con especial sentir ya que “no había estado nunca en un equipo tan compacto y también llevado. Estaba muy a gusto y, además, jugamos en el Palacio, donde yo vi debutar a mi hermano en ACB. Ha sido una de las mayores victorias de mi vida”. El exjugador añade que “soy afortunado de poder jugar allí, con 6.000 aficionados, ser el capitán del equipo y representar a todos los que no estaban allí y a todos los chavales que tienen ilusión por este deporte”. “Esto te vale mucho más que cualquier dinero, te llena por dentro”, finaliza.

El cambio a LEB Plata “se nota un poco más”. En una categoría donde muchos de los jugadores son profesionales, el club “prueba la fórmula de mantener al bloque pero contrata a tres americanos jóvenes muy estudiados previamente. Hicimos un año por encima de nuestras posibilidades y quedamos quintos en la liga regular”, asiente Pablo García.

La primera temporada sirvió para asentar al equipo en la categoría y la segunda se estableció el cartel de favorito. “Pienso que deberíamos haber subido a LEB Oro esa temporada. Teníamos equipo y club para subir, pero el baloncesto hace justicia, y quizás no nos lo merecíamos”, comenta Pablo García tras repasar la campaña. “El mérito lo tuvo Zornotza ya que estuvieron inspirados, aunque nosotros dimos todo para ganar”.

El exjugador granadino explica como afrontaron ese cuarto partido en Amorebieta, tras ponerse 2-1, y que supuso la victoria de los rojinegros y el posterior quinto partido. “Allí nos juntamos mucho más de lo que estábamos. Primero, me senté con Jesús Fernández y hablamos durante un buen rato. Dijimos que esto no podía acabar así, los dos ya sabíamos que nos íbamos a retirar y no nos creíamos la situación. Comentamos que si teníamos que perder, tendría que ser en casa después de forzar el quinto partido. Después, nos sentamos todos los jugadores y así fue. Todos estábamos convencidos de que íbamos a forzar el quinto partido”, se sincera Pablo García.

Tras forzar el quinto partido, la serie se decidió en un Palacio de Deportes con más de 6.500 aficionados. Sin embargo, Zornotza dio la sorpresa y se impuso en los instantes finales que le llevó a la final. Aquel día, Pablo García y Jesús Fernández anunciarían su retirada del baloncesto profesional entre lágrimas.  El granadino cuenta que “Jesús y yo somos amigos” y “durante la temporada íbamos hablando”. “Cuando estábamos en Play-Off, nos volvimos a sentar y decidimos dar un paso al lado a final de temporada pasara lo que pasara. Era el momento que el club y el equipo diera ese paso y facilitarlo también por nuestra parte”, cuenta García. Explica que “llegar al entrenamiento después del trabajo o sin dormir, hace que la calidad de los entrenamientos no sea la misma que el resto de compañeros. Analizamos la situación y dijimos, vamos a subir y luego nos retiramos. Lo teníamos claro”, termina.

RETIRADA Y REENCUENTRO CON EL PALACIO

El Coviran Granada no pudo ascender a LEB Oro tras caer eliminado ese 23 de mayo ante Zornotza. La retirada de Pablo García y Jesús Fernández provocó que ambos jugadores tuviesen un espacio en el Palacio de Deportes para siempre. Para ello, el club hizo unas camisetas conmemorativas que cuelgan del feudo nazarí desde la temporada pasada.

“Cuando volví al Palacio me pegué una panzá de llorar. Sientes mucho orgullo porque, además de toda la gente que va a vernos, está mi familia, mi novia… Hay gente que tú quieres que vayan por ti y se sienten orgullosos de ti”, confiesa Pablo García. Además, el exjugador nunca se imaginó este momento. “Que mi camiseta esté colgada, primero me parece irreal y segundo es espectacular. Y más estando al lado de la de Jesús, no por jugador que también, si no por el hecho de pensar que hemos conseguido algo juntos”, finaliza.

ASCENSO A LEB ORO EN PAMPLONA

La tercera temporada fue a la vencida y el Coviran Granada ascendió en Pamplona a LEB Oro. El objetivo que se marcó el club estaba conseguido y no había pasado ni una década para lograrlo. “El día del ascenso estaba yo en Suiza con mi hermano y todos buscamos wifi para ver el partido. Cuando acabó me puse a llorar porque, aunque no era jugador, lo siento como mío. Fue muy emocionante y muy merecido. Es de justicia para el club que esté donde está”, afirma Pablo García.

Además, confiesa que la primera llamada que realizó fue a Pablo Pin. “Le dije que se lo merecía además de darle la enhorabuena. Somos amigos, compartimos equipo en provincial y hablamos mucho. Lo ha pasado mal estos años porque tiene mucha autoexigencia y no es fácil, pero se lo merece. Espero que siga creciendo con el club porque es la combinación perfecta, él se deja todo en esto, vive para esto”, apostilla el exjugador.

FUTURO PERSONAL

A sus 35 años, Pablo García afirma que aún se ve varios años jugando en el CB Veleta. Actualmente se han proclamado campeones del campeonato provincial y espera seguir disfrutando unos años más como jugador. No obstante, el exjugador del Coviran no se ve entrenando en unos años. “No me veo como entrenador. Eso conlleva un sacrificio para hacerlo bien y no podría dar ese paso, porque no podría aportar con mi trabajo, lo que puede aportar otro entrenador como Pablo Pin. A nivel de gestión quizás podría aportar algo más como mis conocimientos y experiencia”, detalla García.

AGRADECE A LA AFICIÓN TODO EL APOYO DURANTE ESTOS AÑOS

Para termina, Pablo García se quiso acordar de la afición, “no hay palabras para esta afición”. Comenta que “desde el primer día en el Veleta hasta que conseguimos el ascenso a LEB Oro” han estado ahí. Añade que los niños son importantes ya que “lo que quieren es una foto y te piden autógrafos cada semana, esto es la esencia de este deporte”. “Esto lo levantó el club pero también la afición, que ha estado siempre y se desvive por este club. La unión entre club y afición debe ir creciendo año tras año”, concluye.

Por | 2018-07-05T08:15:00+00:00 04/07/18|

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